El pueblo

 

Tarrafal se encuentra en el lado oeste de Santo Antão. Aqui se encuentra un pequeño oásis, abundante en agua con una gran playa de arena de lava negra. La sociedad de pescadores y agricultores es muy antigüa; el mundo parece que aqui no ha avanzado. Existen unos pocos bares y tienditas, una escuela, una iglesia y un puesto de cruz roja. Debido a la situación protegida por altas montañas el microclima es muy agradable y cálido.